Dogmatismo y educación

7 de Abril, 2009 por Betty

El dogmatismo filosófico no fomenta la auténtica vida escolar, la empobrece porque le quita vida. La escuela filosóficamente dogmática no educa, ata. Cuando el sentimiento religioso se liga a una determinada religión organizada y se vincula, por lo tanto, a una iglesia y a los dogmas de una teología revelada, el espíritu de libertad queda irremisiblemente excluído, la verdad debe ser aceptada.

Mediadoras necesarias entre la impotencia de la razón y la revelación divina, las iglesias son por esencia dogmáticas, reafirmando la concepción de que la libertad no puede ser concedida indistintamente a todos porque no puede tener los mismos derechos la verdad que el error.

El dogmatismo religioso se ajusta a un proceso de transmisión ineludible de lo que se entiende como única verdad: la revelada. Una escuela dogmáticamente religiosa no educa, catequiza. Todos los dogmatismos —políticos, filosóficos, religiosos— descansan en la inflexible convicción de que se han apoderado de la verdad y son los únicos depositarios de ella.

Todos los dogmatismos se permiten el control de lo que suponen es erróneo. Entre dogmatismo y libertad no hay conciliación posible. Porque libertad es diálogo, es búsqueda, y dogmatismo es imposición. La educación es el fruto natural de la madurez de una comunidad. Educar es un fenómeno de conservación y acrecentamiento de la cultura. La libertad es indispensable para la educación. Sin libertad no hay educación porque no hay savia espiritual que nutra el proceso; en ese caso se cae en el dogmatismo.

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